La diosa del 69











De vuelta les comparto este texto, el cual es importante en sus aportes al conocimiento y entendimiento para las parejas y toda aquella persona que se preocupe por vivir y gozar plenamente su sexualidad:

extractado de “Enciclopedia de Prácticas Sexuales”

Prácticas sexuales no convencionales

Prácticas sexuales diferentes a las que conocemos o realizamos habitualmente.

Acrofilia: (ACRO: punto más elevado; FILIA: atracción por). Es experimentada por personas que se excitan con la altura. El vuelo libre y el “puenting” son actividades de altura que provocan un aumento de la adrenalina. Esta excitación puede transferirse a la pasión y al sexo.

Acrotomofilia: (ACRO: extremidad; TOMÍA: cortar; FILIA: atracción por). Un acrotomófilo es una persona que se excita a través de la idea de practicar el sexo con un amputado. A veces convencen a un compañero para que se envuelva una mano o un pie con vendas.
Existen clubs que proporcionan contactos o referencias para amputados y también hay revistas que proporcionan material escrito y fotografías.

Alorgasmia: Se refiere a aquellas personas incapaces de experimentar un orgasmo sin fantasear con un compañero o compañera más deseable que aquel con el que están copulando.

Autofelación: Es la práctica de la felación del hombre con su propio pene.
Kinsey informó que entre dos y tres hombres de cada mil practicaban la autofelación. Para llevarla a cabo el hombre tiene que ser flexible y poseer un pene más bién largo. La postura que permite una penetración más profunda es tumbado cabeza arriba en un sillón, con la cabeza y los hombros apoyados en el almohadón inferior, la espalada contra el respaldo del sillón, y las rodillas colocadas a cada lado de los hombros. En esta posición, el pene está delante de la boca y, si las proporciones del cuerpo lo permiten, puede alzar la boca y chupar el extremo del pene.

Axilismo: (AXILLA: axila; ISMO: acto). Se refiere al uso de las axilas para la actividad sexual. Esto es más común en Europa donde las mujeres se dejan crecer el vello axilar. Esta zona es muy sensible al jugueteo de una lengua o al calor de un pene.
Para los hombres las ventajas del axilismo son un hueco más estrecho, la fricción del pene, la proximidad de los pechos y la ausencia de riesgos de embarazo o de enfermedades.

Biastofilia: (BIASTO: rapto; FILIA: atracción por). Se refiere a aquellos que sólo se excitan al atacar sexualmente a una víctima que se resiste. El violador pierde interés si la víctima se somete. Necesitan ver temor o tensión en el compañero.

Candaulismo: Se refiere a un grupo de tres personas en el que sólo dos se dedican a la actividad sexual, mientras que el otro observa, a veces desde un armario. A principios del siglo XX, en Francia, los hombres solían llevar a sus mujeres a los burdeles para presenciar unos espectáculos especiales en los que un conjunto de prostitutas representaban una función. Unas mujeres que hacían el papel de hombre llevaban unos “falos artificiales”. Después los hombres convencían a sus esposas para que se acostaran con otro cliente mientras ellos las observaban.

Coitus interfemoris: Consiste en frotar el pene entre los muslos de alguien.
Este tipo de acto sexual es más usado como una forma de masturbación, ya que provoca sensaciones de abrasión y presión más intensas que la penetración vaginal. También es utilizado por parejas que por algún motivo no pueden tener relaciones sexuales vaginales.

Duchas sexuales: Consisten en expulsar los fluidos naturales del cuerpo encima del compañero para provocar excitación. La “lluvia dorada” se compone de orina (urofilia), la “lluvia marrón” de excrementos (coprofilia), la “lluvia romana” de vómitos, la “lluvia de leche” de leche materna, y la “lluvia blanca” de semen.
Las lluvias de semen son las más comunes y aceptadas. Se derrama entre los pechos, sobre el abdomen, los glúteos o la cara.

Falofilia: (FALO: genitales; FILIA: atracción por). Implica una atracción sexual por un pene erecto de dimensiones extraordinarias o un aguante excepcional.

Gang bangs: (Violación en grupo). Consiste en tener relaciones sexuales en serie con más de una persona. Algunos sostienen que éste es posiblemente el tipo de relación sexual para el que nuestros cuerpos están preparados fisiológicamente. Esta suposición se basa en la diferencia del tiempo promedio de los hombres y las mujeres para experimentar el orgasmo.

Ginemimetofilia: (GINE: hembra; MIMOS: mimo). Esta palabra, acuñada por John Money, se refiere a las personas que se sienten excitadas por un hombre que finge ser una mujer o por un transexual que se ha convertido de hombre en mujer.

Insuflación: Consiste en soplar dentro de alguien, y se ha llevado a cabo en casi todos los orificios del cuerpo humano. Se ha utilizado durante los juegos sexuales, pero nunca resulta recomendable

Oculofilia: (OCULO: ojo; FILIA: atracción por). Consiste en la excitación provocada por los ojos del compañero. Descartes, por ejemplo, se sentía atraído sobre todo por las bizcas.
Una prostituta filipina se hizo famosa por abordar a los hombres para que penetraran la cuenca de su ojo después de quitarse el ojo de cristal que llevaba.

Salirofilia: (SALINUS: salado; FILIA: atracción por). Consiste en la excitación provocada por saborear fluidos corporales salados, como la transpiración.

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{Octubre 2, 2009}   ¡El 69!

El 69 es una postura sexual que permite la práctica del sexo oral mutuo de modo simultáneo.

Para alcanzar esta postura, normalmente los dos individuos se postran sobre una superficie, uno sobre el otro. Sin embargo, en lugar de situarse cara a cara, cada uno ubica su cabeza frente a los genitales del contrario, permitiendo de ese modo que puedan ser estimulados al mismo tiempo.

Esta posición es precisamente una variante en la enciclopedia sexual llamada Kama Sutra. Hay variantes, una de ellas de pie en la que el hombre asume el esfuerzo y carga sobre sí a la mujer, quien en posición invertida al hombre sólo será sostenida por sus piernas. Esta postura puede llegar a ser más motivadora que la tradicional 69 en el piso o en la cama. Algunas parejas lo practican frente a un espejo como estimulante.

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TÉCNICA

La postura adoptada es bastante versátil, pues no sólo se puede realizar sexo oral simultáneo: felación y cunnilingus (o dos felaciones y dos cunnilingus), sino que puede ser alternado con técnicas masturbatorias, que pueden ser sobre los genitales o también juegos anales. A menudo es una postura que se utiliza en el juego previo a la penetración, pero si las personas que participan ofrecen la estimulación apropiada puede resultar muy placentera conduciendo al orgasmo y la eyaculación.

En caso de parejas hombre-mujer, la mujer siempre debe estar arriba al momento de esta posición, como lo muestra la ilustración, porque si el hombre se pone arriba resultaría muy molesto, puesto que el pene está erecto y para la mujer es muy difícil manipularlo si está debajo.

También se puede llegar a masturbar el pene, ya que sacando y metiéndolo en la boca de la mujer es como si el propio hombre se estuviera masturbando.



{Septiembre 21, 2009}   ¡SEXO SIN AMOR!

¿Es necesario estar enamorada y que él lo esté para vivir una pasión sin límites?

No siempre amamos a quien deseamos, ni deseamos a quien amamos. Y esto a veces crea un cierto mal de conciencia. Pero, ¿acaso no se puede disfrutar de la sexualidad sin que haya un compromiso de por medio? Las opiniones son muchas, y tan diferentes… Pero la opción ha de ser tuya.

La problemática del sexo, como fuerza irrefrenable, ha pasado del más severo de los controles a la más bella de las satisfacciones. Muchas veces el camino hacia el sexo es lo más parecido a una carrera de obstáculos, pero esta vez, morales. Y es que a veces parece que el amor da al sexo una especie de cubierta ética que hace que la vida sexual pueda vivirse sin culpas. Esa moralidad está constituida por un conjunto de normas que nos dicta lo que está bien hacer y lo que está mal.

“Definitivamente está mal tomar al otro como objeto sexual”, nos dictan las convenciones culturales y sociales. Pero llegado el momento de la intimidad ¿quién podría afirmar si es sujeto u objeto de deseo? ¿No se es, acaso, las dos cosas al mismo tiempo? El deseo por lo que está por venir Dejarse seducir es un pasaporte a la aventura. Como todo viaje a lo desconocido, implica riesgos y limitaciones a las que una se expone.

Abandonar el miedo y dejarse conducir por los territorios inexplorados del erotismo, propio y ajeno, es posible tanto entre un matrimonio como entre un hombre y una mujer que se acaban de conocer. El deseo aparece cuando no se conoce lo que está por venir. Descubrir el secreto que se esconde debajo de los atuendos cotidianos es una invitación al placer. Es tomarse vacaciones de la realidad, y dar lugar a las fantasías.

Cuando se produce un encuentro con un desconocido lo previsible queda absolutamente de lado, nada sabemos de ese otro: sólo que nos resulta atractivo y nos provoca ese “extraño cosquilleo”.

¿Quién pude negar la jovialidad que imprime en nuestro ánimo sentirse deseado por la persona que nos gusta? Se necesita un poco de suspenso, aceptar el desconocimiento de esa “verdad” que será revelada en unos momentos. Esperar con ansias el instante de la revelación, de la experiencia mística de lo extraño

¿DISFRUTAN ELLAS EL SEXO SIN AMOR?

“El sexo sin amor de por medio, te sirve y es de suma utilidad en algunos momentos en que no quería saber de compromisos o líos extraños. Yo después de terminar una relación de seis años, tuve dos encuentros diferentes de sexo sin amor y te digo que los disfrute bastante porque al ser sólo placer como que se intensifica la cosa. Yo lo recomendaría en esas situaciones, te sube hasta el autoestima”, revela Gloria de 26 años, soltera, quien acaba de salir de una relación sentimental estable. En su caso el sentimiento de vacío no existía porque tenía claras las cosas desde el comienzo: “solo placer”.

¿Por qué unas disfrutan y otras no?
La respuesta a las distintas posturas debe tener tantas respuestas como mujeres existen, sin embargo, la reflexión de la diputada socialista española, ex ministra de Cultura y escritora Carmen Alborch, da una luz al respecto. Para ello cita las declaraciones de Carlos Castilla del Pino a El País, en las cuales afirma que en la cultura masculina “el sexo tiene un carácter más compulsivo, quizás porque tenemos erección. Al menos es más visible. La cultura masculina es de exterioridad, la presunción juega un papel importante, mientras que la femenina es de intimidad”. Asimismo, pone énfasis en las confesiones de la antropóloga norteamericana Leanna Wolfe “Mi cabeza no podría admitir sexo sin amor, y si de alguna manera se aproximaba lo rechazaba”.

Pero ojo, Alborch, autora del libro “Solas” asegura que no todas ven las cosas como Wolfe. “Hay mujeres que pueden separar el sexo del amor, piensan en satisfacer sus propios deseos y creen que combinar sexo con amor es una mera construcción cultural y no una práctica universal. Igualmente, hay mujeres que tienen miedo a las emociones y eluden las situaciones o las relaciones que pueden hacerla sentir víctimas de la necesidad de poseer o ser poseídas. Me contaba recientemente una amiga que, cuando hacía el amor y funcionaba bien, se sentía poseída y se venían abajo todos sus planteamientos, porque notaba el poder masculino y ello la convertía en una mujer dependiente, incluso sumisa. Perdía autonomía.

Por el contrario, algunas mujeres declaran que necesitan afecto y conexión emocional, y consideran el sexo ocasional peligroso y no demasiado divertido. Entonces, ¿por qué hacerlo? De una u otra manera llegan a la sublimación por medio del trabajo, el compromiso político o la vida intelectual, descargan energías a través del ejercicio físico”, explica en una teoría bastante lógica.

Lo claro es que las mujeres tampoco piensan igual todo el tiempo. Pasan por etapas en que su autoestima es más o menos buena y de acuerdo a ello actúan, sienten y quieren. Pero, el sexo sin amor –casual- ya es parte de la experiencia femenina, el cómo se sientan frente a él guarda directa relación con la etapa de la vida en la que se encuentran.





{Marzo 7, 2009}   “MITOS SEXUALES”

2476b La sexualidad no está separada de la vida y de sus variables, ni de la imaginación y el intelecto, ni de las ansias y los deseos. Sin embargo, si nos amoldamos a la rutina todo puede tornarse aburrido, el comer, el trabajar, el leer. Lo mismo ocurre en la pareja y más especialmente en la sexualidad.

Nuestro cuerpo responde de manera sexual en relación con todo el entorno que lo rodea, cualquiera sea el grado de autocontrol que nos hayamos impuesto. Si vivimos el sexo de esa forma, la mujer y el varón pueden explorar, día a día, distintas zonas de su cuerpo.

Distintas fantasías, caricias, estímulos, posturas y masajes, sugerencias y hasta teatralizaciones sexuales que conviertan al acto sexual en un momento maravilloso. Si uno pone en el sexo una actitud y una disposición adecuada, si en lugar de imaginar al sexo como un acto automático uno pone atención en el momento y trata de que sea único, el sexo nunca podría volverse aburrido.

La pareja debe descubrir un punto de confianza en el cual puedan descubrir que el otro tiene sus gustos y sus temores. Irse descubriendo de a poco todo el tiempo. Todo lo contrario a sentarse y esperar que la pasión se encienda y que la relación se renueve como por arte de magia.

No siempre la presencia de dos cuerpos desnudos cercanos en posición horizontal es suficiente para generar el impulso sexual. Para que haya un buen sexo, hay que comprender que ser una persona sexual significa ser sensible a los propios sentimientos sexuales, que nacen de uno y no brotan de la rutina.

Por eso, cada uno de nosotros es responsable de satisfacer esos sentimientos lo más armoniosamente posible cuando se expresan espontáneamente. Dar y recibir placer exige reciprocidad, una corriente de excitación y un deseo previo.

Así, la pareja liberada del dominio de la razón y de cualquier circunstancia ajena, podrá recrear su propia sexualidad y situación de erotismo sin límite.



seduccion1La duración de nuestras relaciones sexuales es un tema que suele preocupar bastante tanto a hombres como mujeres y le damos mucha importancia. Es una forma de medir el grado de satisfacción de la relación, el placer que damos y obtenemos en ella. duración relaciones sexuales.

Hace un tiempo ya comentamos un estudio realizado sobre la duración media de las relaciones sexuales, en el cual se consideraba un tiempo adecuado la duración entre 7 y 13 minutos de coito, es decir sin tener en cuenta juegos previos. Lógicamente esto es algo orientativo, cada uno es diferente frente al sexo, y hay personas que duraran 15 minutos y otras 2 horas.

El grado de satisfacción en una relación, creo que no debe medirse por el tiempo que uno le dedique, sino por el placer que obtenemos de ella, si disfrutamos en nuestras relaciones y nos quedamos satisfechos con lo que damos y tenemos.

Naturalmente que es importante dedicarle tiempo y no ir con prisas, si tenemos en cuentas todos los juegos sexuales de la relación junto al coito en si, la media hora se pasa fácilmente, la media suele ser una hora, hora y media, pero todo depende.

Cabe la posibilidad que una relación sexual demasiado corta no resulte placentera para los dos, pero también es posible que una relación demasiado larga acabe perdiendo su encanto y resulte pesada o aburrida. duración relaciones sexuales Lo bueno es dedicarle el tiempo necesario,sin prisas pero sin pausa. Encontrar un punto intermedio satisfactorio para ambos.

El hecho de durar demasiado poco es algo que preocupa a mucha gente, e intentan continuamente buscar maneras de mejorarlo.

Existen diferentes trucos o técnicas que se utilizan para prolongar la duración en nuestras relaciones sexuales.

Vamos a conocer algunos de ellos:

* Muchos hombres utilizan el típico truco de pensar en otra cosa cuando les entran ganas de eyacular, a algunos les funciona y a otros no. Por probarlo no pierdes nada, si ves que te excitas demasiado puedes ponerte a contar ovejitas o repasar la plantilla de tu equipo de fútbol preferido o pensar en algo frío como osos polares, a ver si funciona.

* Una técnica que suele usarse mucho y es efectiva en muchos casos es variar el ritmo durante el coito.

Si mantenemos un ritmo estable es muy probable que lleguemos a un momento en que llegue el orgasmo y no haya vuelta atrás, en cambio si vamos variando el ritmo de ir más rápido, más lento…puede que ayude a retardarlo.

MAÑANA MÁS CONSEJITOS SOBRE EL TEMA DE HOY




{Febrero 22, 2009}   TAN SOLO 4 AÑOS DE AMOR

corazon-roto-1El amor dura máximo cuatro años y se caracteriza por ser un “estado demencial temporal”, asi lo afirmaron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que analizaron las implicaciones neurológicas de este sentimiento. El amor debe distinguirse del apego y del atractivo sexual, porque el enamoramiento activa sustancias químicas en el cerebro que ocupan todas las neuronas y no se puede sino pensar en el ser amado, asi lo afirmaron los especialistas.

Explicaron que cuando un individuo se enamora se accionan las zonas que controlan emociones, como el tálamo, la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el giro singulado y las partes del sistema límbico.

Este estado físico químico también acaba. Suele durar un máximo de cuatro años o hasta que aparece otro ser que despierta esa pasión romántica, y solo pervive el apego o la compañía hacia una persona.

Ello lleva a los expertos a concluir categóricamente en que solo se puede estar enamorado de una persona a la vez, al contrario del apego o del deseo sexual.

Asimismo, precisaron que las personas entran y salen de ese estado de enamoramiento porque el cerebro no podría resistir tanto desgaste si se mantuviera así constantemente.

Por otro lado, advirtieron que el amor romántico es tan fuerte como el impulso de ingerir alimentos o tener sed, se puede controlar en las primeras etapas, pero una vez activado es imposible detenerlo inmediatamente, aunque es temporal.

En cambio, desenamorarse de una persona, según la investigadora mexicana, se explica en que el cerebro aumenta los niveles de oxitocina, la llamada hormona del apego, incompatible con la pasión romántica, que se convierte en el cariño familiar.

Para la experta el amor tiene un precio. Por principio, se pierde la libertad y también se vuelve dependiente de otra persona, por ello, se debe recordar que el desamor libera.



{Diciembre 7, 2008}   Sexo sin amor

“El sexo sin amor es bienvenido”

amorloco1peJosé Eduardo Abadi conjuga rigor con sentido común. Puede escuchar opiniones sueltas y luego reflexionar profundamente. Puede intercambiar ideas con colegas prestigiosos al mismo tiempo que con sus oyentes o lectores más diversos. Luego, ponerlas en palabras, otra vez, para todos los que quieran seguir pensando. Su experiencia, claro, se lo permite: es médico psiquiatra y psicoanalista, profesor universitario, directivo de la Asociación Psicoanálitica Argentina. Pero también es actor, dramaturgo y autor de obras teatrales. Y, además, desde hace años está presente en los medios, como periodista cultural en televisión, radio y medios gráficos.

Por Natalia Zuazo. De la Redacción de Clarín.com.Edición: Roxana Lavazza. Fotos: Ary Kaplan Nakamura.
nzuazo@claringlobal.com.ar

En el sexo de hoy, nos mostramos más libres, disfrutando más de nuestro cuerpo, nos permitimos nuevas experiencias, los hombres se permiten mostrar su lado femenino y las mujeres su aspecto masculino, no estamos atados a los roles de antes… Pero, en nuestro interior, ¿eso se traduce en más placer o en más satisfacción? En su nuevo libro, José Eduardo Abadi reflexiona sobre estos temas y propone algunas respuestas tan interesantes como provocadoras: “Junto con esta apertura al disfrute, vivimos un aislamiento narcisista”, responde Abadi, y agrega: “Detrás de la fiesta, estamos lejos de la fiesta”.

Sin embargo, la posibilidad de placer existe, y según Abadi, está tan cerca como dentro de nosotros mismos, en nuestra identidad, en nuestra propia “biografía”. En ese camino, afirma, será “bienvenido el sexo sin amor”, pero también podremos ser parte de otro tipo de encuentro sexual, más profundo, “ese lugar donde por momentos se disuelven las individualidades y se crea una especie de personaje único, mágico, y casi deshacemos la noción de tiempo”. Y por esa misma razón afirma que ni el gimnasio ni las cirugías, que nos hacen a todos más bellos, nos garantizan la plenitud sexual, porque “no tenemos en cuenta que el tiempo es nuestra clave para gozar del sexo. Nuestra finitud es secreto de nuestra posibilidad de gozar”, explica.

dsc03285Y así como la estética no es garantía de placer, tampoco piensa que lo sean los roles tradicionales, ni del hombre ni de la mujer. En la simetría de los roles, en el intercambio del juego, está la riqueza, dice: “La mujer desafía es la asimetría y dice ’se terminó el vos gozás porque me hacés gozar’, y ahora dice ‘vos gozás y yo te hago gozar a vos’”. Claro, habrá quienes lo acepten y quienes no, pero Abadi afirma que está comprobado que los hombres que logran abrirse a una mayor sensibilidad y se permiten también sacar a las mujeres del esteriotipo “madre virgen o puta”, luego son capaces de tener familias más sanas e hijos más felices. Un gran premio, ¿no?

José Eduardo Abadi, datos biográficos

Es médico psiquiatra, psicoanalista, didáctico de la APA y profesor del Instituto de Psicoanálisis. También actor y dramaturgo, es autor de obras teatrales que se ubican entre el grotesco y el absurdo. Se desempeña además como periodista cultural en televisión, radio y medios gráficos. Junto a Mauricio Abadi publicó: ¿De qué hablamos cuando hablamos? e Invitación al psicoanálisis. También es autor de No somos tan buena gente: un retrato de la clase media argentina, Los miedos de siempre, los terrores de hoy y Teatro Completo, entre otros.



{Noviembre 14, 2008}   ¿Hiposexual?

Los culpables del escaso apetito sexual se debe a las hormonas, los genes y el exceso de trabajo.
Si te masturbas cada seis meses, si tienes relaciones sexuales una vez al
año y tienes poco deseo sexual, puedes considerarte un hiposexual. A
pesar de no se un término muy conocido, es una situación que viven
muchas más personas de las que nos pensamos.

7515351Los culpables del
escaso apetito sexual se debe a las hormonas, los genes y el exceso de
trabajo, según informa El Tiempo, donde se recoge que el perfil de los
que viven esta situación son personas que huyen de las relaciones
sexuales, que se duerme en el momento de iniciar el coito y que rara
vez fantasea.

Tipos

Además, pueden ser tanto hombres
como mujeres, de cualquier edad, de diferentes estratos económicos o
nivel educativo. Esta situación, difícilmente detectable, se manifiesta
a partir de la adolescencia con la llegada del desarrollo y la
aparición de los primeros deseos sexuales.

Existen tres tipos:
Hiposexuales, que a pesar de ser excelentes personas, buenos
conversadores y sociables, no están atraídos por el sexo y lo común es
que se casen; los apragmáticos, aquellos que nunca aprenden a tener
contacto físico por culpa de la ínfima atmósfera sentimental vivida en
el seno familiar; y los anhedónicos, similares a los anteriores pero
éstos provienen de un hogar afectuosos, siendo personas muy solitarias.

Asexuales

Esta falta de deseo es permanente y hace que
las personas que lo sufren no piensen en sexo. En Estados Unidos son
conocidos como “asexuales”, siendo tres de cada diez personas las que
encajarían en esta condición sexual.



{Noviembre 8, 2008}   Diferencias entre ambos sexos

cerebroSi hasta ahora era común asegurar que hombres y mujeres proceden de planetas diferentes, casi siempre por sus divergencias a la hora de ver el mundo, ahora se podrá hablar con una base científica: el cerebro es diferente según el sexo del individuo .

A las seis semanas de gestación de un feto, en caso de ser masculino, según Sabercurioso.com, comienza a desarrollar los testículos y éstos a su vez liberan testosterona al resto del cuerpo. La presencia de esta hormona provoca cambios en el cerebro en formación, como un mayor desarrollo del hemisferio derecho.

Los hombres pueden estar más preparados para orientarse y las mujeres para ser sensibles, por ejemplo.

Aunque a pesar de todo las aptitudes de cada uno dependen de otros factores, como la genética o la experiencia del individuo, dependiendo de su sexo el cerebro de cada uno puede estar más preparado para orientarse, en el caso de los hombres por ejemplo, o ser más sensible, en el de las mujeres.

Además de servir para explicar diferencias históricas de género, como la fluidez verbal de las mujeres o la agresividad de los hombres, esta información determina, quizá, por qué los hombres tienen mayor puntería, hay más compositores musicales o jugadores de ajedrez y por qué las mujeres sienten mayor empatía hacia otros, recuerdan rostros y objetos con mayor facilidad.



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